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POSTRES DE LA TRADICION
befanini,
cenci y escarpaccia de Viareggio y
mazapán de Pietrasanta
Mario Monicelli, el director de cine de obras maestras
como
La Grande
Guerra y I Soliti Ignoti, nació en Viareggio en
1915. En esta ciudad transcurrió su infancia y
juventud
para luego alzar vuelo hacia Roma y hacia el dorado
mundo
del cine. Pero nunca ha olvidado su tierra y más
bien, con Amici
miei, abrió el gran movimiento
de la comicidad toscana que
ha dado origen a genios como Roberto Benigni.
Monicelli ha
amado siempre los clásicos platos toscanos, pero
también los
postres más humildes, como el pan de castañas.
Postre típico de los pueblos del Apenino, lo podéis
gustar
también en Versilia, donde las laderas de los Alpes
Apuanos
son riquísimas de castañas. Lo encontráis en las
pizzerías
donde venden por porciones, en las pastelerías,
pero también
en las casas, donde también se preparan los necci, hechos con
harina de castañas y cocinados en moldes. Se comen
acompañados
con requesón elaborado por pastores, que
encontramos aún en estas
zonas, concentrados en la llanura a espaldas de
Viareggio o sobre
las colinas.
Pero la tradición en Viareggio se expresa sobre
todo con los
befanini: galletas de pastaflora
preparadas con diversas formas.
Salen del horno que asemejan un árbol de Navidad,
una estrella,
un buey. Porque el nombre recuerda que es un postre
navideño,
más bien de la Epifanía. Porque en nuestra tierra
los regalos a
los niños los ha traído siempre la Befana. Papá
Noel es un invento
de Europa del Norte y de los Estados Unidos
importada por nosotros
solo en la posguerra. Otro postre humilde y
sencillo es la scarpaccia,
preparada en la estación de los calabacines, con
harina, huevos y
azúcar. Pero atención: la scarpaccia es dulce en
Viareggio pero
salada en la cercana Camaiore. Rarezas de la
historia de la cocina.
De señalar, finalmente, un postre que está
volviendo de moda: es
el mazapán típico de Pietrasanta.
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