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LA MERIENDA DEL ESCULTOR
Y DEL EXCAVADOR
Hoy se llama happy
hour: el modo de cenar sin que se
note,
comiendo tapas con el aperitivo. Una moda que ha
arraigado
en toda la Versilia. Pero en nuestra costa happy hour tiene un
noble antepasado, aún vivito y coleando. Es el
merendar o
sea comer la merienda alrededor de las cinco de la
tarde con
salchichón y morcilla, pan insípido ( es decir no
salado,
típico de la Toscana ), aceitunas locales
marinadas. Todo
acompañado con vino rojo de Strettoia ( una colina
de viñedos
que mira hacia el mar desde Forte dei Marmi ), o
bien blanco
de Candia, denominación de origen de la zona de
Massa. Se
merendaba en los ventorrillos y era una costumbre
de los
escultores de Pietrasanta y de quien, en general,
trabajaba el
mármol. Se salía del taller o de la cantera y se
detenía allí
a beber, para mojar la garganta seca. Pero, además
del vino, que
se pagaba según la cantidad consumida, se
encontraban toda una
serie de traguitos
y de acompañamientos golosos como las anchoas
marinadas y las tortillas calientes de bacalao. Hoy
el merendar es
ampliamente difundido aunque el vino a copas ha
sido
reemplazado por grandes vinos rojos toscanos y
vinos espumosos.
Y sobre todo, tambièn las viejas hosterías entre
Pietrasanta,
Seravezza y Stazzema han cambiado nombre, hoy se
llaman
wine bar.
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