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DOS PLATOS SIMBOLO. LA CALDERETA DE PESCADO Y EL TORDELO El mar y la tierra, la playa y la colina (y un espacio dedicado todo al lago de Massaciuccoli y a su riquísima caza): la Versilia en la mesa vive siempre de dos momentos – el mar y la tierra – frecuentemente complementarios y esto sin contar con que a pocos kilómetros están Lucca y la Garfagnana con los productos de los Apeninos. Dos los platos símbolo de esta tierra suspendida entre mar y montes: la caldereta de pescado y los tordelis (escrito con la d y no con la t como en el resto de Italia). La caldereta de pescado nace en Livorno pero pronto se traslada a Viareggio, donde esta sopa de pescado es preparada de manera más ligera, más suave. Este cambio es certificado por el mismo Peregrino Artusi, el gastrónomo romañolo que a fines del siglo XIX codificó la cocina del entonces naciente Reino de Italia. La caldereta se prepara con el pescado que se encuentra en el puerto de Viareggio, donde más de cien barcas descargan cada día millares de cajas de pescado fresquísimo. En la receta encontraréis gallineta, escorpina, sargo, mustela, congrio, pulpo y sepia. Naturalmente es servido con pan casero no fresco, más bien << reposado>> como se dice en Toscana. Los tordelis (la palabra es medieval y derivada de torta) son una pasta rellena que se prepara aún hoy en las casas desde Camaiore hasta Pietrasanta, Seravezza y Stazzema. Existe una especie de itinerario hecho de restaurantes, fondas, negocios de pasta fresca artesanal, círculos populares, donde se saborean los tordelis versilieses. El relleno es hecho con carne (buey, cerdo y mortadela) y verduras, preparado con una masa suficientemente robusta y servidos con un rico ragú de carne. De localidad en localidad los cambios se basan sobre todo en las hierbas aromáticas con las cuales se prepara el relleno, a partir del peporino. Los tordelis son el plato de la fiesta, de la celebración, de la fiesta del patrono. Al tordelo se dedican ferias, sobre todo aquellas organizadas en verano por los barrios del Palio de Querceta (a pocos kilómetros de la playa de Forte dei Marmi), una “carrera de pollinos” que se realiza cada mayo.
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