Massarosa es famosa sobretodo por su espléndido ambiente natural, todo engastado en dieciséis fracciones que se distribuyen alrededor del centro habitado principal, equitativamente divididas entre llanura y colina. Núcleo famoso desde época prehistórica, Massarosa se convirtió en época romana en un centro habitado muy concurrido, tanto que aún hoy quedan huellas de las antiguas Termas Romanas de Massaciuccoli. Entrada en el ámbito hegemónico de la República Lucchese a partir del siglo XIV, Massarosa conoció un período de florida riqueza en el mil quinientos. Desde este siglo hasta el mil ochocientos fueron edificadas sobre todo el territorio massarosés numerosas y elegantísimas villas nobiliarias, veintisiete en total, algunas de las cuales pertenecientes no solo a nobles sino también a ricos comerciantes de la zona. Seguramente la más famosa de éstas villas es aquella que fué habitada por Paulina Bonaparte: Villa Baldini en Campignano. Aún en nuestros días los recorridos que se articulan a lo largo del circuito de las villas de Massarosa y del Lucchese representan uno de los mayores atractivos de todo el territorio. Igualmente espectaculares las metas ambientalísticas, sobre todo el renombrado Lago de Massaciuccoli. En fín, no menos importantes las costumbres ligadas a antiguas tradiciones La feria del pescado, la de la pupporina y del tordello, junto a la del hongo porcino y de la polenta, representan un cuadro preciso de la realidad enogastronómica del territorio de Massarosa.